
ikariam
Desde hace un par de días estoy notablemente enganchado a uno de esos juegos por navegador de los que siempre he renegado. En su momento ya dispuse de una cuenta de Ogame, juego por navegador de sobras conocido y jugado por casi todos, y el cual dejé por imposible tras sufrir innumerables e indiscriminados saqueos. Me juré por aquel entonces dejar aparcados este tipo de juegos, que condicionan a uno a conectarse varias veces al día/noche para construir, defender, enviar tropas a la muerte, evolucionar y ampliar infraestructura…Pues bien, he aquí la nueva niña de mis ojos: Ikariam.
He de ser sincero. Por una vez, reconozco que un apartado gráfico ha hecho decantar la balanza entre probar un juego o dejarlo a un lado. Y es que tratándose de juegos a través de navegador, el hecho de contar con una bonita interfaz supone un salto de calidad importante. En este caso el mencionado juego, diseñado y mantenido por el equipo alemán Gameforge, nos propone algo nada novedoso en el mundo de los videjuegos: llevar a una antigua civilización a la evolución y expandir su imperio hasta los confines del mundo. A pesar de este nada original planteamiento, Ikariam se constituye como un entretenidísimo “Civilization Online” en el que la investigación y la diplomacia se erigen como dos factores primordiales. De esta forma, deberemos estar pendientes constantemente de qué es lo que queremos investigar, con tal de alcanzar nuevas metas de progresión, pudiendo alternar entre navegación, economía, ciencia y milicia. Sólo mediante esto tendremos acceso a nuevos edificios y ampliaciones en nuestra ciudad. Y evidentemente, el factor diplomático será fundamental en el juego, pues recordemos que se trata de un multijugador masivo, de forma que los acuerdos y alianzas serán posibles (o mejor dicho, imprescindibles) para poder sobrevivir como civilización y tener la posibilidad de expandirnos a través de colonizaciones sin el peligro de quedar a merced de ejércitos asaltantes. Aun así, segun se dice no es posible perder por completo una ciudad a causa de un asalto, por lo que no hemos de preocuparnos en exceso si somos invadidos, ya que “tan solo” seremos victimas de robos de materias primas y oro.
Vale la pena crearse una cuenta y probarlo vosotros mismos. Eso sí, pensadlo dos veces: vuestra vida social puede verse seriamente afectada (los que conozcáis Ogame sabéis de que hablo).
Victor Casado.